El 13 de mayo ocurrieron las violentas protestas antichinas que provocaron graves pérdidas para los empresarios taiwaneses. El presidente Ma Ying-jeou manifestó el día 24 durante su encuentro con una representación de empresarios vietnamitas, que en el momento de los hechos el mandatario solicitó a los funcionarios vietnamitas la compensación de las pérdidas de los empresarios taiwaneses, que se castiguen los autores y que se brinde la garantía de que no ocurran incidentes similares.
Ma Ying-jeou lo dijo así: “Deseamos que cada oficina relacionada dé la cara, entendemos que el gobierno puede apoyar a todo aquel que lo necesite. En cuanto a la obtención de la compesación económica, no dejaremos de lado el reclamo y nos mantendremos firmes hasta el final”.
El presidente Ma expresó que el Yuan Ejecutivo ya ha establecido un equipo especial, mientras que el Ministerio de Economía ha contratado contadores, abogados y personal legal para que se trasladen al lugar de los hechos y que se realicen todos los esfuerzos para recuperar los derechos de los empresarios taiwaneses. Ma Ying-jeou señaló también que diversas empresas incendiadas no se han recuperado, por lo que él considera que es menester mantenerse firme en el planteo de las demandas de los empresarios taiwaneses para que Vietnam los compese. Debido a que es una responsabilidad moral de un país responder a los inversionistas extranjeros, no hay manera de que la sociedad internacional no lo tome en cuenta, por la decepción de los empresarios taiwaneses quienes llevan años realizando negocios en Vietnam.
El presidente también expresó que para proteger los derechos e intereses de los empresarios taiwaneses, desea que en el futuro se puedad establecer una forma de manejar asuntos como este. En la actualidad quedan problemas sin resolver, en consecuencia el mandatario aspira que los empresarios que desean invertir en Vietnam concreten sus actividades, y el gobierno se esforzará para que las autoridades vietnamitas garanticen la seguridad de los empresarios taiwaneses.
Por otra parte, el primer Ministro Jiang Yi-huah expresó durante una entrevista a la BBC en chino mandarín, que en caso de que los incidentes se hubiesen producido en Taiwán, el gobierno compensaría de inmediato; propondría que los impuestos de aduana y las materias primas obtuvieran condiciones preferenciales y garantizaría que en el futuro no se repitan estos hechos. El primer ministro aseguró que en este aspecto el gobierno de Vietnam no ha mostrado buena voluntad ni sinceridad.
Jiang Yi-huah indicó que la semana pasada el gobierno de la República de China ha realizado un tipo de “ultimatúm” mediante las vías diplomáticas, solicitando que Vietnam se ocupe de estos asuntos. De lo contrario, Taiwán recurriría a los organismos internacionales para la imposición de sanciones.
Jiang Yi-huah lo dijo así: “Nosotros ya la semana pasada hemos avisado mediante las vías diplomáticas hacer un tipo de “ultimátum”, solicitando a Vietnam a que se ocupe de estos problemas; de lo contrario, el gobierno de la República de China tomará medidas gubernamentales pertinentes y recurriría la intercesión de los organismos internacionales. Mientras tanto, realizaremos algunos movimientos encaminados a las sanciones, y ya le hemos avisado al gobierno de Vietnam”.
Jiang Yi-huah aseguró que el gobierno de Vietnam mientras se enfrentó a los protestas violentas, no se mantuvo al tanto de los intereses de los empresarios taiwaneses, por lo que Taiwán continuará solicitando las compesaciones. En caso de que Vietnam no cumpla, entonces, las relaciones entre Taiwán y Vietnam tendrán que ajustarse.
RTI