Para integrar las investigaciones y desarrollos de energía que realizó Taiwán sobre las células fotovoltaicas orgánicas y aumentar la visibilidad internacional, el Ministerio de Ciencia y Tecnología ha destinado fondos para asistir a la Universidad Nacional Central (NCU, sigla en inglés) en el establecimiento del “laboratorio de medición de células fotovoltaicas orgánicas”.
El día 16, la NCU organizó una reunión para presentar los resultados obtenidos y expresó que la eficacia de las células fotovoltaicas orgánicas desarrolladas por dicho laboratorio ya fueron comprobadas y alcanzó al 8,7%, siendo el más alto índice de eficacia a nivel nacional, y muy cercano al estándar internacional.
El responsable de este proyecto, el director del Centro de investigación de la nueva generación de células solares de la NCU, Wu Chun-guey, es especialista en investigación y desarrollo de células fotovoltaicas orgánicas. En el pasado, realizó investigaciones sobre la celda solar Graetzel y le ha permitido obtener la patente de las tecnologías claves. Wu Chun-guey expresó que las células fotovoltaicas orgánicas son translúcidas, sus colores son transformables, flexibles y posee una alta eficacia de conversión fotovoltaica, y lo más importante es que su proceso de elaboración es simple y su costo es mínimo, por tanto merece una mayor promoción y se requiere la participación de más empresas inversoras.
Wu Chun-guey dijo: “El proceso de composición y de elaboración de las células fotovoltaicas son diferentes. Sabemos cómo componer las células fotovoltaicas y estamos estudiando en cómo elaborarlas, porque nuestro laboratorio fue establecido hace poco y muy pronto tendremos la tecnología de elaboración”.
Wu Chun-guey además indicó que en el futuro las células fotovoltaicas orgánicas tendrán usos muy variados, y pueden ser usados como cortinas de cristal en las construcciones, en los invernaderos tecnologicos, y también podrían funcionar como cargadores inalámbricos.
RTI