Como consecuencia de los escándalos en torno a la seguridad alimentaria en los últimos años, desde julio del pasado año la Administración Nacional de Alimentos y Drogas comenzó a invitar a expertos y a miembros interdepartamentales con el objetivo de elaborar un libro blanco sobre políticas en materia de seguridad alimentaria 2016-2020, el cual ha sido anunciado oficialmente este día 6.
La Administración Nacional de Alimentos y Drogas señaló que el libro blanco sobre políticas de seguridad alimentaria ha tomado como referencia los mecanismos de gestión y tendencias de la seguridad alimentaria de países como la Unión Europea, Estados Unidos o Japón. Esta nueva implementación pretende proceder a la integración de los productos agrícolas, gestionar la llegada del producto, fortalecer y consolidar las operaciones alimentarias así como gestionar el suministro de producción y monitorear el mecanismo de distribución. Además, se utilizará el Centro de Alimentos y Drogas para analizar datos y desarrollar así la capacidad de prevención de riesgos. Todo esto con el objetivo de controlar la seguridad alimentaria de los ciudadanos.
Según indicó la directora de la Administración Nacional de Alimentos y Drogas Chiang Yu-mei, la integración interdepartamental funciona ahora más de cerca que en el pasado. Además, el régimen de inspección será ahora más riguroso.
Así lo dijo Chiang Yu-mei: “Nuestro régimen de inspección no se verá relajado. Irá forjándose en base al sistema de gestión y colaboraciones interministeriales. Entre 2016 y 2020 y junto a los diferentes ministerios vamos a conseguir establecer una cadena de seguridad alimentaria desde la producción del producto agrícola hasta su llegada a la misma mesa de los comensales. Queremos conseguir que los consumidores disfruten de un entorno de consumo fiable. Este es nuestro objetivo”.
RTI