El día 27, la candidata del Partido Democrático Progresista (PDP) Tsai Ing-wen reprendió la política de diplomacia flexible del Gobierno durante el debate televisivo entre candidatos presidenciales. Según Tsai, esta política ha hecho que los funcionarios diplomáticos de la República de China no tengan una identidad propia y por tanto a la hora de mantener relaciones diplomáticas con los países aliados, los diplomáticos taiwaneses deben trabajar supeditados a la actitud de China Continental. Es por ello que Tsai enfatizó que es necesario "resaltar la capacidad de la nación" en la función diplomática.
El día 28, el portavoz de la Oficina Presidencial Charles Chen criticó la postura de Tsai Ing-wen. Charles Chen manifestó que Tsai pretende volver a la política de diplomacia de chequera del ex presidente Chen Shui-bian, la cual pondría en gran riesgo las relaciones en el Estrecho a nivel local e internacional y arruinaría la paz y estabilidad que goza actualmente el estrecho de Taiwán.
Así lo dijo Charles Chen: "En el debate televisivo de ayer, Tsai Ing-wen puso de nuevo de manifiesto la diplomacia de chequera durante el gobierno del presidente Chen Shui-bian. Si Tsai deseara aplicar esta política, pondría en gran riesgo las relaciones en el Estrecho a nivel local e internacional. Además, cuando Tsai fue presidenta del Consejo para los Asuntos de China Continental, las relaciones entre Taiwán y China Continental estuvieron casi al borde de un conflicto armado. ¿Cómo pretende Tsai Ing-wen mantener la paz y estabilidad que ha gozado el estrecho de Taiwán en los últimos siete años a través de la diplomacia de chequera?".
Por otra parte, Tsai Ing-wen manifestó durante el debate televisivo que no hubo ningún consenso en la reunión entre jefes de asuntos del Estrecho en el año 1992, mientras que Charles Chen mostró su objeción al respecto. Chen indicó que Tsai Ing-wen expresó claramente en julio del año 2000 durante una interpelación en el Yuan Legislativo que la postura del Gobierno será "Una China, dos interpretaciones" bajo el marco de la Constitución de la República de China. Años después, Tsai empezó a rechazar el Consenso de 1992 y expresó abiertamente que “la República de China es un gobierno en exilio". Por lo tanto, Tsai Ing-wen ha tenido una postura contradictoria en torno a las políticas del Estrecho.
RTI