El presidente Ma Ying-jeou ha vuelto a exigir a Japón que pida perdón y compense a aquellas mujeres que sufrieron esclavitud sexual por parte del ejército japonés durante la II Guerra Mundial. Ma dijo que la posición del Gobierno es inamovible y Japón deberá devolver el honor y la dignidad a estas mujeres.
El presidente pronunciaba estas palabras el martes día 29 tras el anuncio de acuerdo entre Japón y Corea del Sur, por el que el primero compensará económicamente a las víctimas coreanas de la esclavitud sexual en aquella época.
Por su parte, el ministro de Exteriores, David Lin, dijo que el Gobierno seguirá negociando con Japón, pero advirtió que todavía es necesario que en Taiwán exista un consenso sobre esta cuestión. Así lo decía David Lin: “Sobre el acuerdo entre Japón y Corea del Sur, ¿ha sido una compensación a Corea o una redención de Japón por sus errores? ¿Es el modelo coreano el que nosotros queremos? ¿Es algo que nuestro Gobierno considera aceptable? Debemos estudiar las cuestiones respectivas. Debemos tener una posición clara para hacer reclamaciones a Japón. Esta puede ser la de la Fundación para el Rescate de Mujeres de Taipéi, de las esclavas sexuales y de los ministerios de Exteriores y del Interior”.
Este mismo martes, la presidenta de la Fundación de Rescate de Mujeres de Taipéi, Kang Shu-Hua, exigió que Japón reflexione sobre la esclavitud sexual y la violencia contra las mujeres provocada por su ejército durante la II Guerra Mundial.
Kang también dijo que esta cuestión debería ser incluida en los libros de texto japoneses. Así lo decía: “La cuestión debe ser incluida en los libros de texto japoneses para que las jóvenes generaciones conozcan lo que ocurrió. El acuerdo con Corea del Sur es sólo el comienzo. Japón debe considerar la manera de compensar y satisfacer las expectativas de las víctimas en Taiwán, China Continental, Filipinas e Indonesia. Pocas mujeres que sufrieron esta situación están vivas hoy día”.
Por último, David Lin hizo hincapié en que Japón y Taiwán mantienen líneas directas de comunicación sobre esta cuestión, y no es necesario un tercero para llevar a cabo conversaciones. El ministerio seguirá estudiando acuerdos de este tipo con terceros países.
RTI