Taiwán y EE.UU. siguen manteniendo sus posiciones iniciales con respecto a la importación de carne estadounidense tras la 9ª ronda de negociaciones comerciales en el marco del Tratado de Comercio e Inversión (TIFA, siglas en inglés). Estados Unidos volvió a exigir que la gestión de la seguridad alimentaria esté basada en estudios científicos, y por su parte, Taiwán reiteró su política de separación de importaciones de vacuno y porcino. Este problema ya ha afectado al progreso de las negociaciones del Tratado de Inversiones Bilaterales (BIA, siglas en inglés).
El viceministro de Economía, Bill Cho, dijo el día 2 que la delegación estadounidense no puede firmar el BIA sin mandato del Congreso, que está siempre muy preocupado por si los socios comerciales cumplen sus compromisos. Bill Cho señaló que EE.UU. opina que Taiwán no se ha atenido al acuerdo sobre protocolos de vacuno entre Taiwán y EE.UU., ya que Taiwán aún no ha presentado ante la OMC los estándares de restos de ractopamina que la carne estadounidense deberá cumplir para ser ingresada a la isla.
Así lo decía Bill Cho: “El representante estadounidense mencionó ayer especialmente que no hemos cumplido con los protocolos de carne vacuno firmados previamente. En 2007 notificamos a la OMC que íbamos a establecer unos niveles de ractopamina en importaciones de carne de vacuno y porcino, pero aún no los hemos establecido. El representante dijo que el Congreso le preguntaría sobre estas cuestiones. Si no consigue dar una respuesta satisfactoria, entonces habrá pocas posibilidades de que el Congreso firme el BIA”.
Las negociaciones en el marco del TIFA se comenzaron a posponer en 2008 debido al asunto de la carne de vacuno, y no volvieron a reanudarse hasta el año 2013. Bill Cho hizo hincapié en que las rondas del TIFA no volverán a ser suspendidas por esta cuestión, pues ambas partes están convencidas de que esta plataforma de negociación es demasiado importante como para suspenderla de nuevo.
RTI