La 70ª sesión de la Asamblea General de la ONU entró el día 1 en su cuarta jornada en la que participaron 38 jefes de estado y de gobierno. En el puesto número 24 intervino el vicepresidente de Nicaragua, Moisés Omar Halleslevens Acevedo, que no mencionó a Taiwán o la cuestión del Estrecho. En último lugar de ese día 1, correspondía al ministro de Relaciones Exteriores de Honduras, Arturo Corrales, pero debido a los retrasos no pudo dar su discurso.
El presidente de Haití, Michel Martelly, que recibió la visita de Ma Ying-jeou este mes de julio, dijo que la situación del Estrecho y el buen ambiente entre Taiwán y China Continental es una buena noticia, y espera que estas buenas relaciones mitiguen las disputas y la desconfianza entre ambos, lo cual puede ser un buen ejemplo para los países del Sudeste Asiático.
El primer ministro de Islas Salomón, Manasseh Sogavare, subió a la tribuna y llamó a los organismos especializados de la ONU a permitir la participación de la República de China. En especial consideró imprescindible que Taiwán participe de las responsabilidades internacionales en la lucha contra el cambio climático y la seguridad aérea.
Manasseh también señaló que la comunidad internacional debe ofrecer en pie de igualdad a la República de China la participació en la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y en el Convenio de las Naciones Unidas para la Lucha contra el Cambio Climático (UNFCCC, siglas en inglés).
Hasta el momento han intervenido 7 aliados diplomáticos que han mencionado y apoyado a Taiwán para participar en la ONU; han sido Paraguay, Swazilandia, San Vicente, Nauru, Islas Marshall, Haití e Islas Salomón. Todos ellos han elogiado los esfuerzos de Taiwán en la rebaja de la tensión en el Estrecho.
RTI