El pasado jueves 16, la Cámara Baja del Parlamento japonés aprobó un paquete de reformas legales a la ley de seguridad nacional que fortalecerá el papel del Ejército nipón y le permitirá actuar fuera del país. Esto pondrá fin a 70 años de pacifismo y permitirá que soldados japoneses puedan luchar en el extranjero por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial. El día 17, el presidente Ma Ying-jeou expresó que ha prestado mucha atención a esta situación y dará el respectivo seguimiento en el futuro.
El presidente Ma Ying-jeou recién ha finalizado su gira oficial por Centroamérica luego de visitar la República Dominicana, Haití y Nicaragua. Durante este viaje Ma ha hecho escalas en EEUU tanto en el vuelo de ida en Boston, como en su regreso, parando en Los Ángeles. En su escala en Los Ángeles, el mandatario visitó el Museo Yanks Air y tuvo un encuentro con el ex piloto estadounidense Harold Javitt, un veterano de la II Guerra Mundial.
Japón fue uno de los países miembros de la alianza del Eje durante la Segunda Guerra. Tras la rendición japonesa, el gobierno nipón redactó una nueva Constitución que estipula el mantenimiento de una política exclusivamente orientada a la defensa. Además, el contenido de la Constitución japonesa indica que Japón renuncia para siempre a la guerra y a la amenaza o uso de la fuerza como medio para resolver disputas internacionales.
Sin embargo, la aprobación de la nueva ley de seguridad japonesa supone el mayor cambio en materia de defensa que afronta Japón desde la Segunda Guerra Mundial. Una vez que esta ley sea aprobada por la Cámara Alta de Japón, los japoneses levantarán la prohibición de usar la fuerza en conflictos internacionales.
Ante esto, el presidente Ma Ying-jeou enfatizó que ha prestado mucha atención a esta situación y dará el respectivo seguimiento en el futuro.
RTI