El presidente Ma Ying-jeou acudió el día 26 a la ceremonia de toma de posesión de oficiales del ejército y durante su discurso alabó a las tropas por su contribución a las labores de salvamento y rescate en situaciones de desastres naturales, lo cual, según el presidente, demuestra el espíritu de responsabilidad, unidad y sacrificio del Ejército Nacional.
Ma Ying-jeou señaló que tras el escándalo sobre los helicópteros apache el pasado mes de abril, espera que los soldados hagan acto de autoexámen, examinen su actitud y ayuden a reformar y reforzar los valores castrenses, y en última instancia que denuncien posibles irregularidades.
Así lo decía el presidente: “Con respecto a posibles irregularidades e infracciones, queremos unos mandos que no tengan miedo a airear los trapos sucios. Si hay problemas, hay que hacerles frente, sin miedo a que se sepa. Tómenselo en serio. Si afrontan y solucionan el problema, les garantizo que tendrán muchos menos problemas similares en el futuro. Es un tipo de entrenamiento que ayuda a mejorar la disciplina”.
El presidente también explicó que los esfuerzos del gobierno en los últimos años para crear un ejército de voluntarios ha mostrados sus frutos, toda vez que las pruebas de campo y capacidad de combate muestran la mayor preparación de los soldados profesionales voluntarios que los de leva.
Ma Ying-jeou también dijo esperar que a finales de este año puedan conseguir el objetivo que cada soldado tenga una cama, una mesa y un armario, lo cual debería mejorar el nivel de vida dentro del ejército.
El ministro de Defensa, Kao Kuang-chi, dijo por su parte que a pesar de que las relaciones del Estrecho son buenas, ello no supone que se deba relajar la seguridad. Para hacer frente a un ejército comunista con un presupuesto de dos dígitos del PIB, el ejército nacional debe crear una fuerza sólida a la que todos los soldados contribuyan con sus conocimientos y determinación. El objetivo es seguir fortaleciendo cada sector de las fuerzas armadas.
RTI