El día 15, el presidente Ma Ying-jeou asistió a la Asamblea General del Día de la Policía, donde en su discurso, aunque resaltó la mejora de los últimos años en materia de seguridad pública, mencionó también que los trabajos realizados en este ámbito siempre tienen sus fallas y puntos débiles. Como muestra de ello el presidente hizo referencia al degollamiento de la niña de 8 años en un colegio de la ciudad de Taipéi, suceso que conmocionó a la ciudadanía. No obstante, Ma Ying-jeou destacó la importancia de prevenir el delito e hizo hincapié en la responsabilidad ineludible por parte del Gobierno.
El mandatario habló de la tendencia decreciente de la delincuencia de los últimos años en Taiwán y del aumento en la tasa de delitos resueltos, todo lo cual ha llevado a un alto grado de satisfacción en materia de seguridad pública entre la ciudadanía. El presidente Ma agradecía la labor de la policía por tales positivos resultados.
Sin embargo, Ma Ying-jeou señaló que en una sociedad compleja como en la que vivimos, el trabajo de seguridad no tendrá fin, por lo que siempre habrá fallas y puntos débiles a los que hacer frente. De ahí la necesidad de que todos realicen bien su trabajo para confrontar esas lagunas. Con respecto al terrible suceso ocurrido el pasado mes en el colegio de Taipéi donde una niña de 8 años fue degollada a manos de un desconocido, el presidente dijo que el Gobierno debe evitar que crueles sucesos similares vuelvan a suceder. Estas fueron sus palabras: “La cruel muerte de la pequeña Luo no solo nos ha conmocionado a todos. Nos sentimos terriblemente tristes por ello. Los adultos no hemos sido capaces de cumplir con nuestra responsabilidad. Esto no puede seguir así. Debemos cubrir esos vacíos legales para que sucesos así nunca más vuelvan a suceder”.
El mandatario comentó que tras el terrible suceso, la Agencia Nacional de Policía ya ha exigido a las oficinas de policía de cada ciudad y condado que refuercen la seguridad en los colegios, lleven a cabo simulacros de seguridad e incrementen la vigilancia. Además, Ma Ying-jeou se acercó personalmente al colegio donde fue asesinada la niña para conocer de cerca los trabajos en materia de seguridad.
RTI