El Yuan Legislativo aprobó este día 9 la reforma de la “Ley del Servicio de Inteligencia” por la que se endurecen considerablemente las penas por delitos de espionaje. Además, los funcionarios de inteligencia que cometan delitos de este tipo antes de que pase un año tras su jubilación o dimisión de sus cargos, también verán aumentada la pena.
La reforma de esta ley y el endurecimiento de las penas sigue a una multitud de casos de funcionarios que espiaban para China Continental durante estos últimos años.
Según esta reforma, aquellos que revelen información confidencial de inteligencia, fuentes, organizaciones o identidades de espías y sus asistentes, serán sentenciados a entre 3 y 10 años de cárcel. Aquellos que recojan material de inteligencia ilegalmente serán sentenciados a entre 1 y 7 años de prisión.
Con el fin de prevenir casos de espionaje, aquellos agentes de inteligencia actualmente en servicio y aquellos que cometan algún delito antes de que pase un año de dejar el servicio verán multiplicada por dos su sentencia con respecto a la ley anterior.
Taiwán ha desvelado varios casos de espionaje en los últimos años; uno de los más sonados incluyó el arresto del Mayor Lo Hsien-che en el año 2011. Lo ha sido la persona de mayor graduación en el escalafón funcionarial y militar que se ha visto envuelto un caso de espionaje en décadas. Fue sentenciado a cadena perpetua en el año 2012.
RTI