El caso del asesinato de una niña en Beitou ha vuelto ha despertar un áspero debate entre partidarios y detractores de la ejecución capital. La ministra de Justicia, Luo Ying-shay, dijo el día 2 que este caso ha provocado una gran indignación social y añadió que el ministerio no tiene planes de abolir la ejecución capital.
El día 28, un hombre identificado como Kung Chung-an supuestamente entró en la Escuela de Enseñanza Primaria de Wenhua, en Taipéi, y atacó a una niña de 8 años, que moriría posteriormente por las heridas.
Luo Ying-shay acudió por la mañana a la ceremonia de traspaso de poderes del nuevo director de la Agencia de Corrección del Ministerio de Justicia. La prensa preguntó si el fiscal encargado del caso pediría la ejecución capital para Kung, a lo que la ministra respondió que confían en que mucha gente siente la misma indignación por el acto horrendo cometido por este asesino. Luo no quiso detallar su posición sobre ningún caso en concreto pero sí dijo que “todo el mundo se siente igual”.
La prensa siguió preguntando si el hecho de que Kung se entregase pacíficamente a la policía podría atenuar la pena y Luo respondió que un juez no necesariamente reduce penas por el hecho de que se dé esta circunstacia.
Luo Ying-shay recalcó que actualmente no hay planes de abolir la pena capital. El Ministerio de Justicia mantendrá las ejecuciones como las tenía previstas y no hará ningún cambio al respecto.
RTI