El día 30, con el objetivo de conocer mejor el ambiente gastronómico y las necesidades de las personas con discapacidad, el presidente Ma Ying-jeou se colocó accesorios para simular a la personas con movilidad reducida, empujó una silla de ruedas y condujo a una persona con discapacidad visual. El presidente Ma hizo un llamado a que todos puedan ponerse en el lugar del otro y pensar por el otro.
En dicha oportunidad, el mandatario fue acompañado por un miembro del Comité de Asuntos Políticos del Yuan Ejecutivo Joyce Feng, el ministro del Trabajo Chen Hsiung-wen, el ministro de Salud y Bienestar Social Chiang Been-huang y el ministro de Economía, John Deng.
El presidente Ma se colocó un accesorio en el codo para simular el estado de un anciano con artrosis, ayudó a una persona con movilidad reducida que se encontraba sentada en una silla de ruedas a entrar al restaurante, y guió a una persona con discapacidad visual, llevándolo a un asiento.
Ma Ying-jeou manifestó que hace un tiempo se realizó una operación en la pierna derecha, y tuvo que caminar con una muleta por 2 a 3 meses; en el año 1989 tuvo un accidente automovilístico y tuvo el brazo derecho enyesado por 3 meses, y tuvo que aprender a usar la mano izquierda para escribir y firmar documentaciones.
El presidente señaló que cuando fue ministro de Justicia, el Ministerio del Interior había enviado un comunicado al Ministerio de Justicia indicando que éste debía instalar rampas. En aquel momento, el director de asuntos generales le informó que el presupuesto para realizar dicha obra es de 900 mil dólares taiwaneses, por lo que ninguna empresa constructora quería encargarse de ello. Ma Ying-jeou le dijo al director que el Ministerio de Justicia también debía respetar la ley, por lo que al final la obra fue concluída en tan solo 3 meses.
El mandatario indicó que las barreras y obstáculos son como las montañas, todos deberíamos situarnos en el lugar del otro, pensar por el otro. Todos envejeceremos algún día, el presidente dijo que este año él cumplirá 65 años, y ya no le es posible correr 3.000 metros todos los días, llegará el día en que no podrá correr más. Por lo tanto, se debe ofrecer un ambiente amistoso para los más necesitados.
Antes de concluir con la visita, Ma Ying-jeou escribió una dedicatoria con la mano derecha y firmó su nombre con la mano izquierda y con la letra al revés. El presidente afirmó que es la primera vez que firma de esta manera.
RTI