Durante un proceso de inspección rutinario en un matadero a finales de marzo, el Departamento de Prevención de Enfermedades en Animales y Plantas del condado de Kinmen descubrió al menos el cuerpo de una vaca cuya sangre presentaba pruebas de que la res padecía fiebre aftosa. La investigación les ha llevado a la fuente que estaría en el pienso de una granja con 176 cabezas de ganado. En abril se enviaron 15 reses al laboratorio y se encontró que al menos 2 de los cuerpos presentaban la enfermedad. En una de ellas se detectó fiebre aftosa tipo A.
El Consejo de Agricultura convocó una reunión de expertos este día 8 por la mañana y confirmó que el virus de fiebre aftosa tipo A detectado en estas reses nunca había aparecido en Taiwán, por lo que se procederá al sacrificio de las 175 reses de la granja infectada.
El vicepresidente del Consejo de Agricultura, Wang Cheng-teng, lo decía así: “La Oficina de Salud Ganadera inició ayer la segunda ronda de análisis de respuesta de ácido nucleico. Los resultados publicados esta mañana son los mismos, así que la reunión de expertos también confirmará el caso. Aunque el virus no ha sido aislado, el ácido nucleico permanece y por lo tanto estamos ante un caso de infección. Así las cosas, llevaremos a cabo el sacrificio de las 175 reses de esta granja y a continuación la limpiaremos y desinfectaremos”.
El Consejo de Agricultura ya ordenó el día 7 que los productos cárnicos vacunos, porcinos y ovinos procedentes de Kinmen tengan prohibida su entrada en Taiwán. Los turistas tampoco pueden llevarla consigo. El objetivo es aislar el virus y prevenir su expansión. El día 8 se amplió el espectro de productos prohibidos a todos los animales biungulados y a los típicos productos de Kinmen como carne deshidratada de vacuno.
Tras la confirmación de este caso, el Consejo de Agricultura fortalecerá las medidas de prevención y ampliará la inspección de todas las granjas de animales ungulados y biungulados de Kinmen para asegurarse de que no queda rastro del virus. Con respecto a la propia isla de Taiwán, también se ha elevado el nivel de alerta, restringiendo el contacto con trabajadores de granjas y fortaleciendo la desinfección de las mismas.
RTI