Este día 29 se cumplen 22 años de la reunión Koo-Wang y 10 años de la reunión Lien-Hu, hitos importantísimos en las relaciones del Estrecho. El presidente Ma Ying-jeou dijo hoy en el Consejo para los Asuntos de China Continental que estas fechas son especialmente importantes y que era apropiado recordarlas ante los colegas del Consejo.
El presidente señaló que la principal implicación del Consenso de 1992 es el principio de una sola China, el cual es aceptado como base política por ambos lados del Estrecho, aunque el presidente hizo hincapié en que la China a la que se refiere de este principio es la República de China.
Ma Ying-jeou lo dijo así: “Cuando nos referimos a una sola China debemos hacerlo en base a la constitución de la República de China. Por supuesto no son dos Chinas, una de China y otra de Taiwán, o la independencia de Taiwán. Si no hubiese Consenso de 1992, no hubiese habido reunión Koo-Wang al año siguiente, y mucho menos se hubiese producido el desarrollo pacífico de las relaciones del Estrecho desde 2008. El Consenso de 1992 es la auténtica garantía y clave de de la estabilidad del Estrecho”.
El presidente explicó detalladamente el contexto de la creación del Consenso de 1992 y señaló que este no se estableció unilateralmente. Así lo dijo Ma Ying-jeou: “El Consenso de 1992 no fue propuesto por China Continental, ni fuimos obligados a aceptarlo, sino que fuimos nosotros los que lo propusimos y China Continental acordó en aceptarlo. En aquel momento, Lee Teng-hui, era presidente, y Huang Kun-huei era presidente del Consejo para los Asuntos de China Continental. No se puede negar esta parte de la Historia. En abril del año 2000, el entonces presidente del Consejo, Su Chi, utilizó la fórmula “Consenso de 1992” para referirse al acuerdo alcanzado aquel año, el cual ha sido utilizado profusamente por ambas partes hasta hoy día. Además, el Partido Comunista Chino, lo introdujo entre sus documentos a partir del 18 Congreso”.
Ma Ying-jeou dijo que en estos últimos 23 años tanto Taiwán como China Continental han reconocido que el Consenso de 1992 es la clave del desarrollo de las relaciones del Estrecho. No es la panacea pero garantiza la solución de problemas, el mantenimiento del statu quo, la paz y la prosperidad.
Por último, el presidente hizo hincapié en que la paz y la prosperidad es el futuro del Estrecho y cumple con los intereses de Taiwán y con las esperanzas de sus ciudadanos.
RTI