La Comisión de Interior del Yuan legislativo examinó el día 23 la propuesta de reforma de la Ley de Referéndums. Debido a las diferencias entre los partidos sobre esta cuestión, los legisladores del Kuomintang abandonaron la sesión en protesta por esta situación, por lo que la oposición aprovechó su superioridad numérica para aprobar la propuesta del PDP. Dicha reforma propone rebajar el umbral para la proposición de referéndum del 5% actual hasta el 1% y convertir el sistema de doble mayoría en uno de mayoría simple. En este primer examen también se ha aprobado la abolición de la Comisión de Examen Público del Yuan Ejecutivo y la delegación de los asuntos del referéndum a la Comisión Electoral Central.
El portavoz del Yuan Ejecutivo, Sun Lih-chyun, dijo el día 24 que esta reforma supone que un número reducido de ciudadanos decidirá sobre cuestiones de enorme importancia política, lo cual no parece muy razonable. Actualmente, el censo electoral de Taiwán alcanza los 18 millones de personas, y si no se establece un umbral mínimo de participación, es posible que en el futuro sólo 1 millón de personas participe en un referéndum, el cual sólo necesitará 500 mil personas más 1 para aprobar una propuesta. Esto viola los principios democráticos de toma de decisisiones. Con respecto a la rebaja del umbral para proponer referéndums, Sun Lih-chyun dijo que esto podría llevar a un abuso indiscriminado de esta herramienta, a la creación de inestabilidad social y el despilfarro de recursos.
Sun Lih-chyun dijo que el Yuan Ejecutivo apoya una ampliación del umbral para la propuesta de referéndums, pero debido a la implantación futura de un sistema electrónico de votación, con la posibilidad de que los ciudadanos propongan referéndums por internet, mejorando así la comodidad, el Yuan Ejecutivo aboga por mantener un umbral del 5% para la propuesta de referéndums.
El portavoz del Yuan Ejecutivo, Sun Lih-chyun, lo decía así: “En general, la actitud del Yuan Ejecutivo es de apoyo a una ampliación del umbral para la propuesta de referéndums, pero con el fin de evitar el abuso indiscriminado de esta herramienta, el gobierno propone rebajar mínimamente el mismo. Por otra parte, con respecto a los gastos que se generan: un referéndum nacional cuesta más o menos 780 millones de dólares taiwaneses. El sistema de votación electrónico rebaja la dificultad del refrendo, por lo que apoyamos que se mantenga un umbral de refrendo del 5%. En cualquier caso se debe garantizar la publicidad del mismo y asegurar los derechos de los ciudadanos”.
RTI