La Administración Nacional de Alimentos y Drogas (FDA, siglas en inglés) sigue inspeccionando alimentos japoneses importados ilegalmente. De acuerdo a la última estadística, la Oficina de Sanidad de la ciudad de Taipéi ha identificado un nuevo producto con etiqueta de Okayama, aunque su origen real podría ser Ibaraki, por lo que se ha pedido la retirada del producto. Actualmente, todos los productos sospechosos han sido llevados a laboratorios. Ya se han testado 333 productos y no se ha detectado radiación.
La FDA corrigió el día 26 el número de productos a eliminar del mercado, pasando de los 292 establecidos al principio, hasta los 286 actuales. El director del centro de gestión de la región norte perteneciente a la FDA, Wang Te-yuan, explicó que la codificación de los productos alimentarios es compleja y se han dado cuenta de que hay algunos de estos que en realidad no vienen de las 5 prefecturas japonesas afectadas por la crisis nuclear, por lo que han sido descartados de la purga.
Wang Te-yuan dijo que los departamentos de sanidad siguen inspeccionando la procedencia de todos los productos y hasta ahora, se han obtenido 13 empresas importadoras sospechosas de haber violado las regulaciones.
Algunos empresarios se han quejado por los métodos seguidos por las autoridades, a lo que Wang Te-yuan respondió que si estos empresarios creen que no tienen ningún problema no tienen más que presentar pruebas.
Así lo decía Wang Te-yuan: “Con el fin de salvaguardar la seguridad alimentaria de nuestros ciudadanos, utilizamos los métodos más estrictos de gestión. Si algún empresario tiene alguna sospecha deberá exigir a la empresa de origen del producto importado su correspondiente prueba de origen. Una vez que obtenemos la prueba de origen del producto, pedimos al cuerpo diplomático que se asegure con la parte japonesa, y entonces podremos confiar”.
RTI