En los últimos años, el gobierno viene promoviendo activamente la natalidad. El años pasado, el número de nacimientos rompió la barrera de los 210 mil bebés, la segunda cifra más alta en 10 años.
El presidente Ma Ying-jeou recibió el día 20 al presidente de la federación mundial de Kiwanis Internacional, John Button. Dado el trabajo de voluntariado con los niños de parte de Kiwanis, el presidente Ma Ying-jeou explicó detalladamente durante su discurso los subsidios que Taiwán concede a los nuevos padres, los días de permiso por maternidad y las ayudas a los gastos médicos. Ma hizo hincapié en que la República de China considera sumamente importante el bienestar de niños y jóvenes.
Ma Ying-jeou señaló los resultados de la política de promoción de la natalidad llevada a cabo por el gobierno y estimó los programas que algunas empresas conceden a empleados que tienen hijos.
Así lo decía el presidente: “En la inmobiliaria Xinyi, por ejemplo, si un empleado tiene un segundo hijo se le concede una ayuda de 120 mil dólares taiwaneses . Como resultado, más de 110 empleados se han registrado en la promoción. De entre ellos, 7 empleados han tenido el tercer e incluso cuarto hijo. El mayor efecto ha sido que, anteriormente las mujeres se sentían un poco avergonzadas tras quedarse embarazadas, pero ahora ya no. Ahora, tras quedarse embarazadas, pasean su tripa con orgullo y estilo, por lo que tenemos muchas esperanzas de que las empresas no sólo concedan aumentos de sueldo, sino que también animen a sus empleados a tener hijos”.
El presidente también explicó la preocupación de los taiwaneses con respecto a los derechos de los niños a nivel internacional. Ma Ying-jeou dijo que Taiwán tiene 23 millones de habitantes, pero se han adoptado hasta 230 mil niños extranjeros. De estos, unos 5.500 niños vienen del país aliado de El Salvador, sólo por detrás de EE.UU. y Canadá, pero desde el punto de vista de la proporción de la población, Taiwán es el número 1 del mundo.
RTI