A pesar de que ya han pasado 4 años desde el terremoto que asoló el noreste de Japón el 11 de marzo de 2011, la amenaza de tsunami y crisis nuclear sigue afectando a la sociedad japonesa. Hasta ahora, el número de afectados asciende a 112.585. La reconstrucción de viviendas y las ayudas a los afectados siguen siendo tareas muy importantes de la actualidad nipona.
La Cruz Roja de Taiwán dijo el día 11 que su organización ha recibido ya donaciones de ciudadanos taiwaneses por valor de más de 2.577 millones de dólares taiwaneses. Un 99.86% de esta cantidad ya se ha invertido en tareas de reconstrucción.
La directora de la Cruz Roja de Taiwán, Wang Ching-feng, dijo que actualmente en Fukushima se han completado 5 viviendas para ancianos con espacio para 68 familias, 4 guarderías y 2 centros escolares auxiliares en Iwate. Viviendas para otras 739 familias continúan construyéndose. Por otra parte, las viviendas sociales de Iwate ya han sido construidas en parte, mientras que las de Miyagi continúan en proceso de planificación. Además, hay un hospital que espera abrirse a finales de año.
Así lo decía Wang Ching-feng: “Hemos ayudado con 22.200 millones de yenes destinados al hospital de Miyagi, una prefectura con un 40% de ancianos. El 40% del presupuesto fue utilizado en julio del pasado año para comenzar las obras, que terminarán en octubre de este año. Dos meses después se abrirá al público. Además, también hay viviendas sociales que irán algo más lento debido a que es difícil encontrar solares adecuados. Esperamos que puedan estar disponibles en 2017”.
La Cruz Roja dijo que el tsunami causó una enorme destrucción en Miyagi, provocando que la reconstrucción sea bastante lenta en esta prefectura, en la que todavía hay 29.000 personas viviendo en casas prefabricadas esperando a sus viviendas permanentes. Cruz Roja también señaló que las donaciones procedentes de Taiwán también se están utilizando en programas de apoyo psicológico a los afectados. Además, se están organizando festivales tradicionales y conciertos para ayudar a los jóvenes y aliviarles de la presión que soportan en estas circunstancias.
RTI