Hasta el momento se sabe que 15 de los 58 pasajeros del vuelo GE235 de TransAsia Airways han sobrevivido. 12 tienen nacionalidad local y 3 proceden de China Continental.
El presidente Ma Ying-jeou, acompañado del ministro de Sanidad y Bienestar Social, Chiang Been-huang, se dirigió el día 5 al Hospital Militar General y al Hospital Municipal de Taipéi del distrito médico de Zhongxiao, para visitar a los heridos y preocuparse por su actual estado. También acudió al tanatorio municipal Nº2 para presentar sus respetos a los fallecidos.
Ma Ying-jeou recordó que en julio del año pasado un avión de TransAsia Airways se estrelló en Penghu causando muchos muertos, y poco más de 6 meses después vuelve a ocurrir otra tragedia. El presidente dijo sentirse hondamente conmovido y apesadumbrado, al igual que el resto de la población. Ma fue informado en los primeros momentos tras el accidente por el primer ministro Mao Chih-kuo y ordenó inmediatamente movilizar todos los recursos necesarios para el salvamento. Ma dijo que será necesario volver a revisar los protocolos de seguridad, reformarlos y fortalecerlos.
Así lo decía el presidente: “También pedí al primer ministro que este nuevo accidente aéreo sea escrupulosamente investigado, que se estudie lo que haga falta estudiarse, y se sancione lo que haya que sancionar. El gobierno también debe ir más allá en fortalecer la seguridad aérea del país, para que no vuelvan a ocurrir estos accidentes”.
Ma Ying-jeou señaló que Taiwán siempre ha estado orgulloso de la seguridad y comodidad de su transporte, pero este accidente arroja dudas en la comunidad internacional sobre la seguridad del turismo en Taiwán. La isla debe aprender de sus errores y mejorar radicalmente.
RTI