El alcalde de Taipéi, Ko Wen-je, publicó el día 3 en su página de Facebook un texto en el que anunciaba que el día 31 de diciembre disfrutó la Nochevieja con los ciudadanos de Taipéi regresando a casa a la 1 de la madrugada el día 1. Esa misma mañana, a las 6, tuvo que ir a la Oficina Presidencial para la ceremonia de izado de la bandera nacional y escuchar el himno. A las 8 hubo de ir al Parque Floral de Yuanshan para una actividad deportiva de senderismo y sacarse fotos con los ciudadanos.
Ko dijo que para un cirujano esta frenética actividad no es nada especial y está acostumbrado a ayunar, a no beber y a no dormir, y trabajar sin parar. Sin embargo, esa actividad tenía como objetivo salvar vidas, mientras que siendo alcalde estas actividades tienen que ver con el trabajo por la ciudad y no el trabajo de un animador social.
Ko Wen-je señaló que ya antes de las elecciones dijo que un candidato debe dirigirse a la ciudadanía para explicar sus planes políticos, su currículum y sus valores, y no simplemente perder el tiempo de puesto en puesto, en lo que constituye la inútil cultura electoral taiwanesa. Por tanto, Ko probó a cambiar esta cultura política y evitar el traje y la corbata, en un intento por rebajar la presión que se ejerce sobre un alcalde.
Ko Wen-je desea ser un alcalde que haga cosas prácticas en este nuevo año. Además, el alcade hizo hincapié en que los políticos deben cambiar y espera que la ciudadanía sea capaz también de cambiar conjuntamente esta cultura política, pues sólo con una ciudadanía unida de un objetivo se podrá inaugurar un nuevo movimiento cultural.
RTI