Con las elecciones municipales llegó la derrota del Kuomintang como partido en el poder, la renuncia del primer ministro, Jiang Yi-huah, y el nombramiento del viceprimer ministro, Mao Chi-kuo, como primer ministro entrante a manos del presidente Ma Ying-jeou. El día 8 el nuevo gabinete comenzaba a funcionar. Mao Chi-kuo ha indicado que durante su carrera en el servicio público, en muchas ocasiones a anteponer las necesidades del país a las suyas propias. Ahora que ha asumido el cargo como primer ministro siente respeto, aunque ha tenido que buscar soluciones pragmáticas a los problemas que han ido surgiendo. El nuevo primer ministro se asentará sobre las bases del ex primer ministro Jiang Yi-huah, mostrándose más humilde y llevando a cabo una comunicación proactiva, comprendiendo las necesidades de las redes de internet y promoviendo la cooperación intergeneracional.
Durante la ceremonia de investidura del nuevo ejecutivo llevada a cabo el día 8, Mao Chi-kuo expresó que a fin de mantener la estabilidad operacional del país, no debe de haber fisuras en el servicio a la ciudadanía. Tras pensárselo una y otra vez, finalmente decidió asumir el cargo ofrecido por el presidente Ma Ying-jeou.
Mao Chi-kuo dijo que el Ejecutivo tomará medidas efectivas a favor de jóvenes y mayores, buscará oportunidades de negocio y proporcionará a los grupos más vulnerables condiciones de vida dignas.
El vicepresidente Wu Den-yih declaró durante la ceremonia de investidura que Mao Chi-kuo cuenta con una dilatada experiencia y confía en sus capacidades de liderar la integración del gobierno central y local, conseguir el apoyo del Yuan Legislativo y obtener logros significativos en momentos cruciales.
RTI