El presidente Ma Ying-jeou recibió el día 12 en la Oficina Presidencial a un grupo de ciudadanos representantes de las buenas acciones, y expresó que a pesar de que la cultura tradicional nos enseña a llevar un perfil bajo cuando uno obra una buena acción, hacer conocer dichos actos también tiene un efecto positivo y contagioso para los demás ciudadanos.
Por su parte, el mandatario señaló que una persona que obra el bien comparte con otros lo que uno posee, y muchos ciudadanos comparten su tiempo y energía en su labor como voluntarios. También hay algunos que comparten su riqueza con donaciones, y otros que comparten su salud donando sangre; también la donación de órganos, y los que donan su cuerpo para llevar a cabo estudios científicos, entre diversos actos de beneficencia.
El presidente Ma indicó que muchos ciudadanos taiwaneses son donantes de sangre, y también muchos realizan donaciones de forma activa y continua. Actos benévolos que se han sido reflejados en los montos recaudados luego de las explosiones de Kaohsiung para los damnificados, y para los afectados en el terremoto de Japón del año 2011 con un monto que supera los 6 mil millones de dólares taiwaneses, sobrepasando a las donaciones de otros países. Este último hecho, ha ayudado a mejorar las relaciones entre ambos pueblos, y el año pasado se ha podido observar a japoneses que viajaron a Taiwán con un cartel de agradecimiento al pueblo taiwanés. Ma Ying-jeou destacó que nunca se ha visto estos actos de agradecimiento en el pasado, y que el amor de los taiwaneses no tiene fronteras y ha podido conmover a personas de diferentes naciones.
El mandatario también expresó que los programas de exención de visados que disfrutan los ciudadanos de la isla para viajar a 140 países tienen que ver con la buena conducta y calidad de los habitantes, y que forma parte del poder blando de Taiwán.
Por último, el presidente Ma resaltó que el amor de los taiwaneses hacia el prójimo es el mayor patrimonio de la República de China, además recordó que la práctica del amor filial y las buenas acciones son temas que una persona no puede postergar y a ser cumplidas cada vez que se presente una oportunidad, siendo una forma directa para ayudar a los más necesitados.
RTI