Con relación a los casos de alimentos adulterados, durante la ceremonia del festejo de la Fiesta Nacional del día 10, el presidente Ma Ying-jeou destacó que los casos de alimentos adulterados ha generado pánico entre la ciudadanía, y además estos hechos dañan seriamente la imagen del país.
El presidente resaltó que es inaceptable que hechos como éstos ocurran en el país, por lo que ha solicitado a los órganos de la sanidad alimentaria encargados del control que autoreflexionen para evitar que hechos similares vuelvan a ocurrir. Así lo dijo el presidente Ma: “Vuelvo a resaltar, al igual que todos los ciudadanos, no puedo aceptar que ocurran hechos como éstos. Pido a los diferentes departamentos del gobierno que autoreflexionen y apliquen graves sanciones a aquellos que infrinjan las normativas, como medida para evitar que vuelvan a aparecer alimentos adulterados”.
El caso de grasa porcina adulterada fue revelado por un campesino del sur con el apoyo de la policía de Taichung, que gracias al sentimiento de justicia y responsabilidad social, dicho caso salió a la luz. El presidente señaló que la benevolencia nace de los taiwaneses mismos, pero la libertad democrática y el sistema constitucional ha ayudado a desarrollar una conciencia ciudadana que ha permitido desarrollar en mayor profunidad los valores del ser humano. El mandatario indicó que en las tragedias del avión que cayó en Penghu y la explosión de gas en Kaohsiung se pudieron ver los verdaderos valores patrióticos y el amor hacia el prójimo por parte de los taiwaneses que ofrecieron su ayuda y realizaron donaciones para los afectados. Según el presidente, ésta es una cualidad de los ciudadanos que debe ser valorada.
RTI