A dos semanas de salir a la luz la noticia de una empresa taiwanesa que adulteraba la grasa porcina para el consumo humano mezclándola con aceite usado, el primer ministro Jiang Yi-huah el día 17 convocó a una reunión para tratar las medidas preventivas que ayuden a evitar la adulteración de alimentos en los diferentes sectores y revisar las sanciones aplicadas.
En la reunión, se habló sobre la posibilidad de realizar enmiendas a la ley que protege la seguridad de los alimentos, y elevar el monto de las penalizaciones e implementar castigos más severos a los infractores, así como la eliminación de la normativa que evitaba el doble castigo para estos casos.
Por otra parte, en la agenda de reunión también se incluyeron temas como la administración y el reciclaje de los aceites usados, la información de los productores de alimentos, la garantía del sello a las buenas prácticas de fabricación GMP, entre otros.
El día 16 el primer ministro Jiang ante las interrogativas del Yuan Legislativo indicó que se han llevado a cabo tres reuniones generales y diversas reuniones en privado con especialistas, para conocer los problemas y desajustes actuales de la aplicación de las normativas del higiene de los alimentos vigentes, y que antes del día 18 se dará a conocer el análisis de las reflexiones, las decisiones tomadas y los responsables de los sucesos.
Por otra parte, en la reunión del Kuomintang llevada a cabo por la tarde del día 17, el Ministro de Salud y Bienestar Social Chiu Wen-ta informó que aún falta completarse la aprobación de 27 normativas consecutivas a la enmienda realizada a la ley madre sobre la seguridad del alimento, y remarcó la importancia de establecer un sistema más completo que fortalezca la inspección y prevención de alimentos adulterados, como medios para reestablecer la confianza de los consumidores.
El presidente sugirió las posibilidades de establecer una cláusula de conciencia para los trabajadores cuando observen una anomalía en la fábrica. Asimismo, recalcó las responsabilidades del gobierno central y regional, mientras que el segundo con la ayuda del primero debe ejercer la inspección y cumplimiento de la ley.
Así lo dijo el presidente Ma: “Vuelvo a resaltar que los que verifican el cumplimiento de la norma es el gobierno local, por tanto el gobierno local es el responsable y el principal órgano de control, mientras que el gobierno central lo apoyará en sus funciones. Espero que las oficinas de higiene tengan en cuenta este principio y administre y controle el origen. Espero que sea la última vez que ocurra un caso sobre la seguridad de los alimentos, y que el gobierno muestre su determinación de que sea ésta la última vez”.
RTI