Continúa el caso del uso de grasa porcina adulterada en la producción de grasa comestible para el consumo humano. Hasta el momento, las autoridades sanitarias han identificado a más de 1.200 empresas involucradas en toda la isla. Ante esto, el profesor del Departamento de Nutrición y Alimentos de la Universidad de Meiho en el condado de Pingtung Chen Jing-chuan manifestó el día 7 que la grasa porcina adulterada aún puede ser aprobada por las regulaciones sanitarias mediante un proceso de refinación. Por lo tanto, se debería revisar y multar severamente a los fabricantes que producen este tipo de grasa de forma clandestina.
El profesor Chen Jing-chuan ha colaborado por mucho tiempo con las autoridades gubernamentales para efectuar inspecciones de seguridad sanitaria en los alimentos. Chen considera que el gobierno local no ha multado severamente a las fábricas que de forma clandestina producen grasa porcina adulterada, lo cual hizo que este incidente explotara en los últimos días.
Chen Jing-chuan manifestó que la grasa porcina adulterada aún puede ser aprobada por las regulaciones sanitarias después de que pase por un proceso de eliminación de ácidos, de blanqueado y de desodorización. Sólo un fallo grave en el proceso técnico de refinación haría que no se aprobara su inspección.
El profesor Chen señaló que el actual caso de grasa porcina adulterada no es un problema de seguridad alimentaria, sino un asunto de confianza en los alimentos.
Por último, Chen Jing-chuan enfatizó que para evitar que un incidente similar vuelva a ocurrir, hay que administrar bien el origen de las materias primas y multar severamente a las fábricas que de manera clandestina producen grasa porcina adulterada.
RTI