Días atrás el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, había declarado que el gobierno japonés respetará la historia acerca de las mujeres que han sido forzadas a la esclavitud sexual por los militares japoneses durante la Segunda Guerra Mundial, y que no modificará el contenido de la Declaración de Kono por estas "mujeres de confort", realizada por el entonces secretario jefe del Gabinete Yohei Kono en 1993.
La portavoz de Exteriores, Anna Kao, manifestó el día 18 que espera profundamente una actitud con pensamiento visionario y responsable por parte del gobierno de Japón, para que éste haga frente a los hechos históricos, y que en el futuro profundice continuamente los lazos de amistad con los países vecinos: "La posición de nuestro país siempre ha sido la exigencia al gobierno japonés para disculpar y compensar oficialmente a las víctimas. De parte del Ministerio de Exteriores, daremos apoyo y asistencia a las mujeres taiwanesas víctimas de esclavitud sexual, y pediremos a los japoneses a que ofrezcan justicia y respeto hacia ellas".
El presidente Ma Ying-jeou expresó complacencia el día 17 en su cuenta personal de Facebook ante las declaraciones de Shinzo Abe, y espera que la posición japonesa no cambie. Según Ma Ying-jeou, Japón es un país importante en el Lejano Oriente, por lo que considera necesario que los políticos japoneses no provoquen nuevamente sus errores históricos, con el fin de compensar los dolores que sufrieron las mujeres de confort en los países vecinos.
RTI