Los seres humanos disfrutan instintivamente de la dulzura. Los dulces y la bollería, además, tienen el poder de despertar recuerdos de momentos dulces de nuestra vida. En los últimos años han ido apareciendo en los grandes almacenes y mercados diversos dulces del sudeste asiático. Para la mayoría de los taiwaneses, estos son territorios inexplorados en el ámbito del gusto, pero para muchos inmigrantes de primera generación son recordatorios de su hogar.
Malai Mei, que vende principalmente nyonya kuih (kuih significa “pastel” o “pastelería”), es una de las empresas que produce pasteles del sudeste asiático en Taiwán. El gerente de marca Koh Her Xin es de Malasia. Originalmente vino a Taiwán para estudiar en la universidad y en ese momento comenzó a vender delicias de su tierra natal en el campus. Después de graduarse, se casó en Taiwán, tuvo un hijo y, al establecerse aquí, transformó su experiencia de venta de dulces en una marca de alimentos. Cuando llegó la pandemia de Covid-19 y se sellaron las fronteras de Taiwán, sus productos con sabores auténticos ayudaron a muchos malayos étnicos chinos que no podían regresar a casa a aliviar algo de su nostalgia, y la reputación de sus productos se difundió de boca en boca.
Radio Taiwán Internacional
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