El voluntariado en el extranjero puede ser como un recorrido en profundidad por un nuevo lugar. Requiere que se libere de sus ideas preconcebidas iniciales, que aprenda a mirar el mundo a través de los ojos de la gente local y que comprenda realmente lo que necesitan.
Para este artículo, entrevistamos a dos veinteañeros que optaron por posponer su búsqueda de empleo remunerado para inscribirse en el programa de Voluntarios en el Extranjero de Taiwán del Fondo de Cooperación y Desarrollo Internacional (TaiwanICDF). Ambos querían poner en práctica sus habilidades particulares para ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas en otros países, al mismo tiempo que trabajaban con los lugareños y obtenían una visión más profunda de sus culturas, costumbres y formas de vida.
Radio Taiwán Internacional
Radio Taiwán Internacional 