Taiwán ha disfrutado durante mucho tiempo de una abundancia de productos agrícolas. Además, el arroz, las batatas y la caña de azúcar pueden hacer más que servir como alimentos: también pueden utilizarse para elaborar bebidas alcohólicas. Si bien en el pasado la gente corriente no tenía acceso a técnicas modernas de fermentación y destilación, siempre podían utilizar cualquier equipo que tuvieran a mano para reunir ingredientes crudos, agua y otros elementos y producir sabrosas bebidas alcohólicas. Esta fue la forma embrionaria de producción localizada de alcohol en Taiwán.
Kinou Luo, fundador de La destiladora Heng Chi, cuenta la historia de cómo un presidente corporativo de unos 70 años, a quien Luo nunca había conocido antes, se propuso pedir el licor de camote de la destilería. La voz de Luo revela la profunda emoción que sintió en ese momento: “Explicó que en el pasado era ilegal producir bebidas alcohólicas de forma privada en Taiwán, pero la gente con batatas extra aún fabricaba su propio licor, que regalaban a quien fuera. La familia estaba celebrando alguna ocasión especial. Dijo que el aguardiente de batata Heng Chi sabía igual que el licor que hacía su abuelo en aquel entonces”.
Radio Taiwán Internacional
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