En los últimos años, varios jóvenes indígenas Bunun han regresado a sus lugares de origen y, a través del cultivo del mijo, han comenzado un renacimiento de la decadente cultura tradicional del mijo. Desde una maceta y un jardín se han expandido hacia afuera, permitiendo que la cultura del mijo Bunun vuelva a echar raíces en sus comunidades y continúe en el futuro.
En un día despejado se puede ver siempre desde la cima de Yushan, el pico más alto de Taiwán. Mientras tanto, al pie de la montaña, en el vivero de plantas Heshe del Bosque Experimental de la Facultad de Biorrecursos y Agricultura de la Universidad Nacional de Taiwán (NTU), hay un pequeño campo debajo de redes para pájaros donde las espigas doradas de mijo están cargadas de grano. ¡El mijo sembrado en primavera ya está listo para la cosecha!
Radio Taiwán Internacional
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