Un empresario de Hong Kong que padecía la enfermedad de Parkinson y cáncer llegó a Taiwán y, tras recibir un tratamiento con una combinación de medicina china y occidental, hoy ha vuelto a jugar al golf y disfruta de una buena vida.
Mientras tanto, unos médicos taiwaneses trataron a una niña vietnamita con leucemia terminal utilizando una innovadora terapia de células T con receptores de antígenos quiméricos (CAR), lo que le permitió volver con su familia.
Radio Taiwán Internacional
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