En mayo, el índice de gestores de compras del sector manufacturero de Taiwán se recuperó ligeramente, situándose en zona de expansión con un 51,0 %, tras el retroceso sufrido en abril por la incertidumbre sobre la política arancelaria de Estados Unidos. A pesar del repunte, el índice de expectativas a seis meses sigue en contracción (40,9 %), lo que refleja que el ánimo empresarial mejora tímidamente, pero sigue marcado por la cautela.
Según el director del Instituto Chung-Hwa de Investigación Económica, Lien Hsien-ming (連賢明), aunque las empresas ya no son tan pesimistas como antes, aún no se puede hablar de confianza real. Los sectores de electrónica, energía y química muestran cierta solidez, pero la industria automotriz sigue débil. El impacto definitivo de los aranceles no se conocerá hasta julio, cuando finalice el actual periodo de tregua comercial de 90 días entre EE. UU. y sus socios.
Otros expertos coinciden en que el repunte actual se debe más a decisiones estratégicas para evitar aranceles que a una recuperación de la demanda. Además, existe preocupación por la posibilidad de que una nueva administración Trump imponga tarifas específicas a procesos tecnológicos avanzados, lo que podría perjudicar gravemente al sector de semiconductores taiwanés.