El Banco Central de Taiwán publicó una declaración inusual este fin de semana para reafirmar la solidez del dólar estadounidense como moneda de reserva internacional. El objetivo principal fue frenar el nerviosismo entre los inversores locales y evitar una venta masiva de dólares que propicie la apreciación del nuevo dólar taiwanés (NTD). Sin embargo, académicos advierten que esta estrategia podría no ser suficiente, dado que en el plano internacional ya se observa una desdolarización progresiva de activos financieros, especialmente bonos del Tesoro de Estados Unidos.
El comunicado del Banco Central también denunció la entrada de capitales extranjeros que no se destinan a inversión real, sino que permanecen en cuentas en NTD, posiblemente para beneficiarse del tipo de cambio. A pesar de esto, el Banco insistió en que el dólar sigue siendo la principal moneda de reserva. Algunos economistas consideran que el mensaje busca contener la presión alcista sobre el NTD, que ha sido impulsada por las políticas comerciales imprevisibles de Donald Trump y la percepción de que podría adoptar medidas más agresivas contra países con superávit comercial frente a Estados Unidos.
Aunque la deuda pública estadounidense y la rebaja de su calificación crediticia son factores preocupantes, otros expertos sostienen que el dólar sigue teniendo un papel dominante a corto plazo, gracias a la experiencia de EE. UU. en ella gestión de deuda y a la estabilidad de sus bonos. No obstante, la expectativa de medidas correctivas por parte de Trump continúa alimentando la apreciación de monedas como el NTD, lo que representa un reto económico para Taiwán en los próximos meses.