Taiwán y EE.UU. celebraron recientemente la primera ronda de negociaciones sobre un acuerdo de aranceles recíprocos, con el objetivo de reducir tarifas y reforzar la cooperación económica bilateral. La vice primera ministra, Cheng Li-chun (鄭麗君), afirmó que la comunicación ha sido fluida y positiva, y que ambas partes coinciden en priorizar un marco comercial basado en beneficios mutuos, seguridad económica y control de exportaciones. La ministra sin cartera Yang Jen-ni (楊珍妮) también mantuvo reuniones bilaterales con representantes estadounidenses en la cumbre de APEC, reiterando el compromiso con futuras rondas de diálogo.
El equipo negociador taiwanés subraya la importancia de defender el interés nacional, proteger la salud pública y garantizar la seguridad alimentaria. A través de esta negociación, Taiwán busca transformar desafíos en oportunidades y avanzar hacia una asociación estratégica en sectores de alta tecnología como los semiconductores, la inteligencia artificial, las tecnologías cuánticas y la robótica. Cheng insistió en que el desequilibrio comercial actual refleja en realidad el traslado de la cadena de suministro desde China continental a Taiwán para satisfacer la demanda de EE.UU., lo que ha generado beneficios conjuntos.
Sobre la investigación estadounidense basada en la Sección 232 sobre semiconductores, Taiwán ya ha presentado un escrito explicando que imponer aranceles perjudicaría tanto a sus industrias como a los objetivos estratégicos de EE.UU. Según Cheng, Taiwán es un socio irremplazable para Washington en el ámbito tecnológico, y reforzar la cooperación bilateral ayudaría a mantener el liderazgo estadounidense y garantizar la estabilidad de las cadenas globales de suministro.