TSMC ha anunciado que en 2025 construirá nueve nuevas plantas de producción en todo el mundo, la cifra más alta de su historia, como respuesta a la creciente demanda global de chips de inteligencia artificial. Analistas explican que esta expansión responde al auge de la IA, los elevados niveles de inversión de las grandes tecnológicas estadounidenses y al fortalecimiento del ecosistema de IA liderado por EE.UU., lo que repercute favorablemente en la industria taiwanesa, con TSMC como principal beneficiaria.
Expertos destacan que TSMC domina los procesos de fabricación más avanzados del sector, muy por delante de competidores como Intel y Samsung, cuyas recientes dificultades han provocado una concentración de pedidos en la firma taiwanesa. Las tecnologías de 7, 5, 3 y 2 nanómetros de TSMC se encuentran en alta demanda, alimentadas por la popularización de servidores, dispositivos y aplicaciones con capacidades de IA.
Aunque ha habido interés desde Emiratos Árabes Unidos por albergar una planta de TSMC, analistas consideran inviable esta posibilidad a corto plazo, debido a la falta de infraestructura, talento cualificado y cadena de suministro en la región. Además, TSMC ya está centrada en expandir operaciones en países con ecosistemas más consolidados, como EE.UU., Japón y Alemania.