En los últimos días, las monedas asiáticas, incluido el won surcoreano y el nuevo dólar taiwanés, han mostrado una apreciación notable. El gobernador del Banco Central de Corea del Sur, Rhee Chang-yong, señaló ayer 6 de mayo que esta tendencia se debe parcialmente a la presión de Estados Unidos para que las divisas asiáticas se revaloricen, con el objetivo de contrarrestar los efectos de los nuevos aranceles. A esta situación se suma la especulación de que Washington y Pekín podrían reanudar pronto las negociaciones comerciales.
Sin embargo, desde el Gobierno taiwanés se ha desmentido que las conversaciones arancelarias con EE. UU. incluyan cuestiones relacionadas con los tipos de cambio. El Ministerio de Relaciones Exteriores subrayó que el Banco Central de Taiwán no participó en dichas negociaciones ni forma parte del grupo de trabajo bilateral creado en noviembre de 2024, encabezado por la vice primera ministra, Cheng Li-chiun (鄭麗君). Las autoridades consideran que las interpretaciones mediáticas de las declaraciones surcoreanas han sido exageradas.
El economista taiwanés Lien Hsien-ming (連賢明), director del Instituto de Investigación Económica Chung-hwa (CIER, siglas en inglés), reforzó esta postura indicando que las palabras del gobernador surcoreano fueron malinterpretadas. Según la traducción del discurso, Estados Unidos habría planteado el tema de los tipos de cambio con varios países asiáticos, pero sin una agenda clara ni peticiones específicas. Lien también apuntó que, de todos los países mencionados, sólo Taiwán ha mostrado una apreciación acelerada de su moneda, lo que hace difícil creer que haya habido presiones uniformes.
Lien advirtió, además, que si Taiwán hubiera accedido a una revalorización concertada, el Banco Central debería haber actuado con decisión, lo que no ha ocurrido. También señaló que el presidente Trump, promotor de los nuevos aranceles, debería estar más preocupado por los riesgos inflacionarios que conllevaría el encarecimiento de las importaciones si las monedas asiáticas se fortalecen. Finalmente, criticó la actual falta de liderazgo en Corea del Sur, donde la dimisión de los responsables políticos impide tomar decisiones estratégicas, y cuestionó la prudencia de que un gobernador central haga declaraciones tan abiertas sin respaldo político claro.