Taiwán refuerza su defensa del tipo de cambio tras una fuerte apreciación del nuevo dólar taiwanés (NTD), que en solo tres días ganó casi dos unidades frente al dólar estadounidense, pasando de cotizar a más de 32 por dólar a rozar momentáneamente los 29. La rapidez del cambio ha causado inquietud en los mercados y ha llevado tanto al presidente Lai Ching-te (賴清德) como al gobernador del Banco Central, Yang Chin-long (楊金龍), a intervenir públicamente para contener las expectativas. Yang calificó la situación de “anormal” y afirmó con rotundidad: “hasta aquí hemos llegado”.
El Banco Central intervino hoy con mayor firmeza en el mercado cambiario. A pesar de que el NTD abrió la jornada situándose brevemente en el rango de los 29 por dólar, rápidamente retrocedió por encima de los 30 e incluso mostró signos de depreciación hacia el mediodía. Este cambio sugiere una actuación más decidida de la autoridad monetaria para frenar una apreciación excesiva no respaldada por los fundamentos económicos. Yang explicó que, aunque en condiciones normales el Banco permite cierta flexibilidad, cuando el mercado muestra signos de desorden, la intervención se intensifica siguiendo el principio del “sauce”, que se adapta al viento sin quebrarse.
La fuerte subida del NTD ha coincidido con un momento clave en las negociaciones arancelarias entre Taiwán y Estados Unidos, lo que ha provocado especulaciones sobre un posible intercambio de “tipo de cambio por aranceles”. Sin embargo, el primer ministro Cho Jung-tai (卓榮泰) desmintió rotundamente esta posibilidad durante su intervención ante el Yuan Legislativo. Este aseguró que en las conversaciones con EE.UU. no se abordó en ningún momento el tema del tipo de cambio y rechazó categóricamente que existiera alguna intención de manipular la moneda con fines diplomáticos o comerciales.
Cho también defendió la política cambiaria de Taiwán, subrayando que el país no ha sido ni será nunca un manipulador del tipo de cambio; afirmó que no se tolerará la interferencia de fondos especulativos o “buitres financieros” y que cualquier actividad irregular será investigada y sancionada. Según el primer ministro, el Banco Central sigue observando los mercados con una actitud legal y habitual, ajustando sus intervenciones según lo exijan las condiciones de mercado.
Finalmente, Cho destacó que el Gobierno prioriza el apoyo a las industrias nacionales ante la volatilidad del tipo de cambio; subrayó que el Banco Central mantendrá un diálogo activo con los sectores industriales y bancarios para explicar las medidas adoptadas, y pidió confianza en la capacidad de crecimiento económico y tecnológico del país. Cho reiteró su respaldo al presidente Lai y su declaración sobre política cambiaria, y llamó a la población a mantener la calma y confiar en la estabilidad a largo plazo de la economía taiwanesa.