La visita del secretario de Comercio de EE. UU., Howard Lutnick, a las instalaciones de TSMC en Arizona marca un momento clave en los primeros cien días del Gobierno de Trump, destacando el compromiso con una nueva era dorada para la industria manufacturera estadounidense. TSMC, el principal fabricante de semiconductores por encargo del mundo, ha iniciado la construcción de una tercera planta en Phoenix, como parte de una inversión multimillonaria destinada a fortalecer la capacidad tecnológica nacional.
La iniciativa forma parte del programa «Acelerador de inversiones» del Departamento de Comercio, y ya ha despertado entusiasmo entre las principales empresas tecnológicas estadounidenses. Ejecutivos de Apple, NVIDIA y AMD celebraron el avance del proyecto, subrayando su importancia para el desarrollo de la inteligencia artificial, la computación de alto rendimiento y los dispositivos móviles, así como para la reindustrialización tecnológica de Estados Unidos.
TSMC anunció una inversión adicional de al menos USD 100 000 millones para los próximos años, que incluye tres fábricas, dos plantas de empaquetado avanzado y un centro de investigación y desarrollo. Esta inversión no solo promete generar decenas de miles de empleos directos e indirectos, sino que también posiciona a Arizona como un centro neurálgico de innovación tecnológica con un impacto económico proyectado de más de USD 200 000 millones en la próxima década.