El último informe anual de TSMC revela que en octubre pasado notificó a las autoridades de Estados Unidos y Taiwán que uno de sus chips, fabricado para un cliente, podría haber sido desviado a una entidad restringida, lo que generó preocupación en el contexto de las regulaciones de control de exportaciones. Esta revelación surge tras reportes internacionales que sugerían que Huawei adquirió chips de 7 nm de TSMC a través de intermediarios, pese a las restricciones vigentes.
TSMC subrayó su compromiso continuo con el cumplimiento de todas las leyes y regulaciones aplicables, recordando que desde septiembre de 2020 dejó de enviar productos a Huawei. Ante cualquier sospecha, la empresa asegura actuar con prontitud realizando investigaciones internas y cooperando activamente con las autoridades, como en este caso, en el que ha estado proporcionando información y documentación al Departamento de Comercio de Estados Unidos.
Aunque hasta ahora las nuevas restricciones no han tenido un impacto significativo en sus resultados operativos, TSMC advierte que el endurecimiento de las tensiones comerciales globales podría afectar negativamente su negocio en el futuro. La compañía también reconoció que, a pesar de sus esfuerzos por cumplir estrictamente las normativas, no puede descartar completamente el riesgo de posibles infracciones no detectadas que le expongan a responsabilidades legales y pérdidas financieras considerables.