Taiwán busca negociar un "arancel cero" con Estados Unidos en respuesta a los aranceles recíprocos, lo que genera preocupación por el impacto en su sector agrícola y ganadero. Además del déficit comercial, EE. UU. ha señalado "barreras comerciales no arancelarias" en Taiwán, como el etiquetado de carne de cerdo y la prohibición de la presencia de soja transgénica en escuelas.
El Yuan Legislativo debatió la posible importación de carne de cerdo y res estadounidense con arancel cero, centrándose en la seguridad alimentaria y la protección de los agricultores. El Ministro de Salud y Bienestar Social enfatizó el compromiso con el "análisis de riesgo científico y la prioridad de la seguridad alimentaria", aplicando principios de seguridad, ciencia, estándares internacionales e inspección a productos nacionales e importados.
La viceministra de Agricultura, Tu Wen-chen (杜文珍), afirmó que el mercado taiwanés de carne de res y cerdo tiene un posicionamiento claro, con énfasis en la trazabilidad y la sostenibilidad. Señaló que la carne estadounidense se dirige principalmente a la restauración y que la importación de cerdo estadounidense es mínima, con poco impacto en la industria local, donde los consumidores prefieren los productos nacionales. Las negociaciones comerciales sobre aranceles y compras están en curso, pero los detalles aún no se han concretado.