El Comité Nacional de Investigación de Seguridad del Transporte de Taiwán ha reconocido que la seguridad de los vehículos eléctricos es una preocupación creciente, especialmente por el aumento de incidentes relacionados con incendios. Aunque el uso de estos vehículos ha crecido rápidamente en la última década como parte del objetivo de emisiones netas cero para 2050, las características técnicas de las baterías de litio siguen siendo poco conocidas, lo que complica tanto la prevención como la respuesta ante emergencias.
Los incendios en vehículos eléctricos, que suelen durar más que los de vehículos de combustión, han generado alarma pública, especialmente después del caso de 2022 en el que el actor Jimmy Lin (林信得) resultó herido cuando su Tesla se incendió. Inicialmente, el comité no investigó el caso, pero ante la presión legislativa, se reformó la ley para ampliar el alcance de las investigaciones. Desde febrero de este año ya se están analizando dos casos recientes de incendios tras colisiones en autopistas nacionales.
Las autoridades han comenzado a tomar medidas concretas, como enviar expertos a Estados Unidos para capacitarse en la extinción de incendios en baterías de litio y en la estructura técnica de los vehículos eléctricos. Se han publicado ya los informes preliminares de uno de los accidentes, y se esperan los informes completos antes de que acabe el año y en 2026, respectivamente. La situación revela un desafío global: aún no se comprenden completamente los riesgos del litio, ni la mejor manera de manejar incidentes relacionados con él.