Taiwán se prepara para enfrentar una nueva política arancelaria de Estados Unidos que incluirá medicamentos, lo que podría afectar su cadena de suministro. El ministro de Salud, Chiu Tai-yuan (邱泰源), aseguró ante el Yuan Legislativo que ya se han implementado medidas preventivas como la elaboración de listas de medicamentos y dispositivos médicos susceptibles a ser impactados. Según datos oficiales, solo el 1.86 % de los medicamentos importados en Taiwán provienen de EE. UU., concentrándose en tratamientos oncológicos, neurológicos y productos sanguíneos.
Para prevenir la escasez, el Ministerio de Salud ha establecido un sistema de alerta temprana que permite evaluar y responder rápidamente ante avisos de desabastecimiento, incluyendo la posibilidad de importar o producir medicamentos mediante mecanismos especiales. También se ha creado una lista de medicamentos esenciales, se han reforzado los requisitos de notificación previa por parte de los laboratorios, y se acelerará la revisión de ingredientes activos. A nivel estratégico, el Gobierno fomentará la producción nacional de nuevos medicamentos para fortalecer la resiliencia farmacéutica de Taiwán.
El director del Seguro Nacional de Salud, Shih Chung-liang (石崇良), anunció nuevas normas que favorecerán la fabricación nacional y garantizarán precios adecuados para los medicamentos esenciales. A pesar de que el 83 % de los medicamentos del sistema se producen localmente, solo representan el 23 % del gasto en fármacos. Por ello, se han impulsado incentivos para aumentar el uso de biosimilares, que ya subió del 7 % al 13 %, con la meta puesta en el 30 %. En la segunda mitad del año, se ampliarán las medidas para fomentar también el uso de medicamentos genéricos de origen químico.