Tras el anuncio del presidente Donald Trump de postergar por 90 días la implementación de los aranceles recíprocos para Taiwán, pero no así para China continental —que enfrentará un arancel del 125 %— surgieron preocupaciones en el Yuan Legislativo taiwanés. Varios legisladores advirtieron sobre el riesgo de que productos chinos entren en Taiwán en grandes volúmenes o que se intente alterar fraudulentamente el origen de los productos a través de terceros países para evitar los nuevos impuestos estadounidenses.
En respuesta, el ministro de Economía, Kuo Jyh-hui (郭智輝), presentó cinco medidas clave para contrarrestar este posible impacto. Estas incluyen fortalecer la vigilancia sobre las importaciones desde China continental y las exportaciones taiwanesas hacia Estados Unidos, difundir las normativas entre las empresas, crear listas de infractores, aplicar sanciones estrictas, e implementar medidas antidumping cuando sea necesario.
El viceministro de Economía, Lai Chien-hsin (賴建信), detalló que ya se están utilizando sistemas de monitoreo compartidos entre el Ministerio de Economía y el Ministerio de Finanzas para detectar posibles infracciones. Además, señaló que, en los casos más graves, se podrá revocar el permiso de importación o exportación. Por otro lado, el legislador Tsai Yi-yu (蔡易餘) advirtió que propuestas anteriores del Kuomintang para convertir Kinmen en una zona de libre comercio podrían facilitar el lavado de origen de productos, representando un riesgo para la economía nacional.