Estados Unidos ha iniciado una investigación para determinar si chips fabricados por TSMC han sido utilizados en procesadores avanzados de inteligencia artificial de Huawei, lo cual podría representar una violación a las restricciones de exportación impuestas por Washington. Según fuentes citadas por Reuters, los chips en cuestión fueron originalmente vendidos a la empresa china Sophgo, pero coinciden con los componentes hallados en el procesador Ascend 910B de Huawei, lo que ha levantado sospechas en las autoridades estadounidenses.
TSMC, la principal fabricante de semiconductores del mundo, respondió que no comentará sobre rumores del mercado, especialmente estando en su período de silencio previo a resultados financieros. No obstante, reiteró su compromiso con el cumplimiento de todas las leyes y regulaciones aplicables, incluyendo las de exportación. La empresa aseguró que dejó de suministrar productos a Huawei desde septiembre de 2020 y que, en caso de detectar irregularidades, realiza investigaciones internas y colabora activamente con las autoridades pertinentes, incluido el Departamento de Comercio de Estados Unidos.
El ministro de Economía de Taiwán, Kuo Jyh-hui (郭智輝), defendió a TSMC afirmando que la empresa opera conforme a la ley en todos los países donde tiene presencia, y consideró improbable que haya incumplido alguna norma. Aunque el caso aún está en investigación, el Gobierno taiwanés y TSMC parecen mantener una postura de confianza en que no se ha producido ninguna infracción. La situación se mantiene en seguimiento, ya que una posible sanción de hasta mil millones de dólares tendría implicaciones importantes para la industria de semiconductores y las tensiones tecnológicas entre EE.UU. y China continental.