Estados Unidos planea imponer aranceles adicionales a productos farmacéuticos, lo que podría afectar indirectamente a Taiwán debido a su alta dependencia de medicamentos importados. Aunque las exportaciones taiwanesas hacia EE. UU. son limitadas, el alza en los precios globales y la interrupción en la cadena de suministro podrían generar una escasez de medicamentos, especialmente en un mercado pequeño como el taiwanés. Las autoridades farmacéuticas locales advierten que los primeros sacrificados en caso de recorte de producción serán mercados como Taiwán, donde los márgenes de ganancia son bajos.
Ante este panorama, el sector farmacéutico taiwanés ve una oportunidad para impulsar la producción de medicamentos genéricos nacionales. La relocalización de plantas farmacéuticas a territorio estadounidense tomará años, lo que podría generar desabastecimiento global. Por ello, se exhorta al gobierno taiwanés a anticiparse mediante un inventario estratégico de medicamentos esenciales y a establecer políticas que fortalezcan la autosuficiencia farmacéutica del país.
Líderes del sector consideran que esta crisis potencial es una llamada de atención para fortalecer la industria local, ya que depender de medicamentos importados es un riesgo para la seguridad sanitaria. Argumentan que Taiwán cuenta con la capacidad técnica e industrial para desarrollar medicamentos genéricos, y que el gobierno debería fomentar activamente el uso de productos nacionales, adoptando una visión estratégica de “farmacia como defensa nacional”.