Después de 15 años de prohibición, la carne de cerdo fresca de Taiwán ha vuelto a comercializarse en Singapur, generando interés entre los consumidores. Muchos clientes, que anteriormente solo compraban carne de Australia o Indonesia, ahora ven a Taiwán como una nueva opción de calidad. Algunos expresaron su deseo de usarla para preparar platos tradicionales como bak kut teh (肉骨茶) y agregar un toque taiwanés a sus comidas.
La Agencia Alimentaria de Singapur levantó en 2023 la restricción impuesta en 2009, permitiendo nuevamente la importación de carne de cerdo y productos derivados de Taiwán. La noticia ha sido destacada por medios locales como Lianhe Zaobao (聯合早報), que resaltan la importancia de esta decisión para el comercio y la gastronomía en el país.
En un supermercado de Serangoon una consumidora de 70 años comparó los precios de la carne taiwanesa con la australiana y decidió comprar la primera, recordando su excelente sabor tras un viaje a Taiwán. Otro cliente mencionó que los singapurenses ya conocen la gastronomía taiwanesa y que esta nueva importación les permitirá recrear sus platos favoritos con ingredientes auténticos.
Los paquetes de carne de cerdo taiwanesa se venden en supermercados de Serangoon con precios entre 5,97 y 6,22 dólares singapurenses. Wu Wen-ling (吳文齡), representante adjunto de Taiwán en Singapur, explicó que esta reapertura del mercado fue posible gracias a los avances en la modernización de los mataderos y la mejora en la cadena de frío. También resaltó que la carne de cerdo taiwanesa tiene un sabor distintivo y libre de olores fuertes, lo que podría motivar a más singapurenses a consumirla.