La petrolera estatal CPC firmó recientemente una Carta de Intención de Compra e Inversión con una empresa estadounidense de gas natural para la adquisición de gas natural licuado (GNL) de Alaska. Hoy 25 de marzo, CPC anunció que comenzará negociaciones sobre los detalles del volumen de compra, proceso que requerirá la participación de un equipo de asesores para asegurar las mejores condiciones posibles. Se espera que se firme un contrato a largo plazo, convirtiéndose en la cuarta fuente de gas natural de EE. UU. para CPC. Respecto a los informes de medios extranjeros que indican que el suministro de gas solo comenzaría después de 2031, CPC aclaró que las fechas estimadas para el inicio del suministro son 2030 o 2031, y que, en términos generales, el proceso de construcción hasta la finalización del proyecto tarda entre tres y cinco años.
En respuesta a la nueva administración de Donald Trump (conocida como Trump 2.0) y tras el anuncio del presidente Lai Ching-te (賴清德) de expandir las compras a EE. UU., el pasado 20 de marzo CPC firmó un acuerdo con la Corporación de Desarrollo de Gasoductos de Alaska (AGDC) para aumentar la importación de GNL desde EE. UU., un movimiento que ha generado gran atención.
El ministro de Economía, Kuo Jyh-hui (郭智輝), declaró hoy que este acuerdo marca el inicio de una mayor cooperación entre Taiwán y EE. UU. en el próximo año, y aseguró que se está avanzando en una dirección positiva.
CPC explicó que, como parte de su estrategia para diversificar las fuentes de gas, ha seguido de cerca el desarrollo del mercado estadounidense de gas natural y destacó que Alaska posee grandes reservas; además, el transporte del GNL a Taiwán por barco tarda solo entre 10 y 11 días sin necesidad de pasar por el Canal de Panamá, lo que reduce los riesgos geopolíticos. Por esta razón, Alaska ha sido un objetivo clave para la empresa.
CPC también señaló que, bajo la administración de Joe Biden, la extracción de gas en Alaska se vio restringida debido a su impulso por las energías renovables. Sin embargo, con la llegada de Trump y la flexibilización de las restricciones de extracción y exportación, se ha abierto una oportunidad para la empresa. Tras la firma de la carta de intención, CPC procederá a evaluar la futura demanda de gas natural y reunirá un equipo de asesores para acelerar las negociaciones. Esto incluirá la determinación del volumen de compra y la posibilidad de obtener participación en inversiones upstream, con el objetivo de conseguir las condiciones más favorables y firmar un contrato a largo plazo que convierta a Alaska en su cuarta fuente de gas en Estados Unidos.
Ayer 24 de marzo, en una comparecencia ante el Yuan Legislativo, el ministro Kuo Jyh-hui mencionó que el suministro de gas no comenzaría antes de 2030, mientras que medios como Reuters han informado que la fecha estimada es 2031. CPC reiteró que estas proyecciones son preliminares debido a la complejidad de las negociaciones y del desarrollo de la infraestructura necesaria. En términos generales, el proceso de construcción tarda entre tres y cinco años. La empresa aseguró que continuará impulsando las negociaciones con el objetivo de firmar el contrato lo antes posible.