El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la implementación de una política de aranceles recíprocos, que se aplicará a todos los países y se basará en las tasas impositivas que cada nación impone a los productos estadounidenses. Según los analistas, el país más afectado por esta medida será India, mientras que el impacto en Taiwán será menor, ya que aunque su tasa promedio de aranceles de importación es más alta que la de EE. UU., la diferencia no es significativa. Además, los principales productos de exportación de Taiwán, como los componentes electrónicos, ya están exentos de aranceles. No obstante, esta política podría afectar a las industrias tradicionales y al sector agrícola.
El 14 de febrero, Trump ordenó al Departamento del Tesoro y otras agencias gubernamentales revisar las prácticas comerciales "desiguales" impuestas por sus socios comerciales y presentó un plan para la aplicación de los aranceles recíprocos. En su declaración, afirmó que "la lógica es muy sencilla: si ellos nos cobran impuestos, nosotros también se los cobramos". Wang Jiann-chyuan (王健全), vicepresidente del Instituto Chunghwa de Investigación Económica, explicó que, en comparación con países asiáticos como Corea del Sur, Tailandia, Vietnam e India, Taiwán tiene aranceles relativamente bajos. Aproximadamente el 65 % de sus exportaciones son productos de tecnología de la información y comunicación (TIC), que ya se benefician de un acuerdo internacional que establece aranceles reducidos o nulos. Sin embargo, sectores como el automotriz, el acero, la agricultura y los semiconductores podrían verse afectados si EE. UU. decide aumentar los aranceles en estos sectores.
Por otro lado, Darson Chiu (邱達生), profesor de economía en la Universidad de Tunghai y director ejecutivo de la Confederación de Industrias y Comercio de Asia-Pacífico, señaló que el objetivo principal de Trump son los mercados emergentes. Por ejemplo, India impone un arancel del 17 % a los productos importados, mientras que el promedio en EE. UU. es solo del 3.3 %, lo que representa una diferencia considerable. En cambio, Taiwán tiene un arancel promedio del 6.5 %, que no dista mucho del estadounidense. Chiu sugirió que negociar una reducción de aranceles con EE. UU. podría beneficiar a Taiwán, incluso hasta llegar a cero, lo que equivaldría a un acuerdo de libre comercio. Sin embargo, advirtió que una reducción de los aranceles agrícolas, que actualmente promedian el 16.6 %, podría afectar a los agricultores y generar tensiones políticas internas. Todo dependerá de cómo el gobierno maneje la situación.