Rumores apuntan a que Estados Unidos podría impulsar la creación de una empresa conjunta entre Intel y TSMC, en la que TSMC proporcionaría su experiencia tecnológica y operaría las fábricas de semiconductores que Intel separaría de su estructura actual. Según analistas del sector, esta estrategia permitiría rescatar a Intel y fortalecer la manufactura estadounidense, mientras que para TSMC representaría una forma de expandir su presencia en EE.UU. sin necesidad de construir nuevas instalaciones. Sin embargo, existe el riesgo de que los conocimientos técnicos de TSMC puedan filtrarse a Intel.
En la reciente junta directiva de TSMC, no se discutió una ampliación de inversiones en EE.UU. ni las políticas arancelarias de Donald Trump, aunque se especula que su administración podría presionar para que la empresa aumente su inversión en tecnología avanzada en territorio estadounidense. Según un informe de la firma financiera Baird, el Gobierno estadounidense podría estar promoviendo esta alianza estratégica con Intel, lo que permitiría a la empresa taiwanesa aportar su experiencia en la fabricación de chips de 2 y 3 nanómetros y recibir apoyo financiero por parte de EE.UU.
El analista Chen Tzu-ang (陳子昂) destacó que la mala gestión de Intel la ha convertido en un "pasivo" para EE.UU., por lo que esta posible fusión sería una solución pragmática que revitalizaría sus fábricas y reforzaría la cadena de suministro estadounidense. Para TSMC, entrar en el mercado mediante una empresa conjunta en lugar de realizar inversiones directas sería una estrategia menos arriesgada. No obstante, Chen advirtió que si la política estadounidense cambiara en el futuro y la sociedad se disolviera, TSMC podría enfrentar la fuga de información confidencial sobre su tecnología y procesos de producción.
Por otro lado, Lin Wei-chih (林偉智), director ejecutivo del Instituto de Investigación de Tendencias Industriales, señaló que Intel aún posee tecnología de fabricación avanzada, aunque menos eficiente que la de TSMC, y que EE.UU. no permitirá su colapso. Intel podría sobrevivir si logra captar un cliente importante en el sector de cómputo de alto rendimiento en los próximos tres años. Aunque los rumores sobre la empresa conjunta parecen fundamentados, Lin cuestionó su viabilidad comercial, ya que los clientes podrían preferir hacer pedidos directamente a Intel en lugar de esperar la consolidación de la nueva compañía.